Notas · Inmobiliarias de lujo
La línea no la marca su oficio. La marca lo que hace en la operación.
La ley suiza contra el blanqueo alcanza desde el 1 de octubre a quien asesora en la compraventa de inmuebles. Quien solo pone en contacto a comprador y vendedor queda fuera. Quien ayuda a cerrar la operación quizá no, y tiene hasta el 1 de diciembre para afiliarse.
Un comprador de Londres ha visto un chalet en Gstaad. Tras dos visitas y una negociación, la propietaria acepta su oferta un martes por la tarde. Hasta ese momento, para la agencia todo ha sido trabajo comercial: fotos, visitas, llamadas. Desde el 1 de octubre de 2026, ese martes puede ser también el día en que empiezan sus obligaciones contra el blanqueo de capitales.
Ese día entró en vigor la reforma de la ley suiza contra el blanqueo, la GwG en alemán y la LBA en francés. Por primera vez alcanza a los asesores: personas y empresas que, de forma profesional y para terceros, participan en operaciones financieras ligadas a la compra y venta de inmuebles. La ordenanza que la desarrolla precisa qué es participar: asesorar de un modo que contribuye de forma causal a la operación. Y fija el momento: cuando las dos partes han manifestado su voluntad de firmar la compraventa.
Conviene leerlo con calma, porque circula una versión exagerada. La ley no convierte a todas las inmobiliarias en intermediarios financieros. El Consejo Federal descartó someter a los agentes inmobiliarios en general, como hace la Unión Europea, y en su mensaje al Parlamento aclaró que quien actúa exclusivamente como agente queda fuera. La línea no la marca el oficio. La marca lo que la agencia hace en cada operación.
Dónde está la línea.
En el lujo, una agencia rara vez se limita a presentar a dos personas. Ayuda a fijar el precio y las condiciones, coordina con el notario, propone cómo estructurar la compra o pone al comprador en contacto con quien la financia. Cuanto más hace, más se acerca a la definición de asesor. Un despacho suizo lo lee así: cuenta ayudar a estructurar la operación, por ejemplo redactando el contrato, y no el simple contacto entre las partes.
Dónde cae exactamente su agencia es una pregunta para su abogado o para la propia organización de autorregulación, no para una nota de blog. Lo que sí puedo hacer es señalar dónde suele estar el error de cálculo. Está en las excepciones.
Las excepciones están pensadas para otro mercado.
La ley deja fuera tres situaciones que considera de bajo riesgo: las operaciones entre familiares, por herencia o por donación; las transmisiones de menos de cinco millones de francos cuyo precio se paga y se cobra solo a través de bancos u otros intermediarios sometidos a la ley; y la compra de una vivienda que el comprador va a habitar en Suiza.
Para una inmobiliaria media, eso cubre buena parte del trabajo. Para una de lujo, mucho menos. Según UBS, una vivienda de vacaciones de gama alta en Gstaad cuesta de media unos 25.000 francos por metro cuadrado. Con 200 metros cuadrados, el chalet del martes ya vale cinco millones. Y en la montaña se vende sobre todo segunda residencia. Si una casa que el comprador ocupa unas semanas al año cuenta como vivienda para uso propio es justo la pregunta que conviene que conteste su abogado antes de apoyarse en esa excepción.
Tampoco ayuda el umbral de profesionalidad. La ordenanza considera profesional, en todo caso, a quien en un año supera cualquiera de estos límites: 50.000 francos de ingresos brutos por esa actividad, más de 20 clientes u operaciones, patrimonio de terceros por encima de cinco millones en algún momento, u operaciones que suman más de dos millones. Una sola venta en Gstaad o en Verbier supera el último.
Las excepciones están pensadas para el piso de una familia en Lausana, no para un chalet de cinco millones.
Qué exige desde el 1 de octubre.
Si su agencia queda dentro, las obligaciones de diligencia rigen desde el 1 de octubre, sin periodo transitorio:
- Identificar al cliente y verificar su identidad.
- Establecer quién es el beneficiario efectivo, que no siempre es quien firma. Delante puede haber una sociedad, un trust o un apoderado.
- Identificar el objeto y la finalidad de la operación y, si el riesgo es alto, aclarar su trasfondo.
- Documentarlo de forma que un tercero experto pueda entenderlo. Puede hacerse en formato electrónico.
- Formar al equipo y controlar que todo lo anterior se cumple.
Si sabe o sospecha con fundamento que el dinero tiene un origen delictivo, debe comunicarlo de inmediato a la oficina de comunicación, la MROS, y no puede decírselo ni al cliente ni a terceros. Una sociedad de auditoría externa comprueba el cumplimiento, y su coste lo paga la agencia.
El plazo que importa: el 1 de diciembre.
Quien ya ejercía esta actividad el 1 de octubre tiene dos meses para solicitar la afiliación a un organismo de autorregulación reconocido por la FINMA: hasta el 1 de diciembre de 2026. Mientras la solicitud está en trámite, la ordenanza le permite seguir asesorando a los clientes que ya tiene y aceptar de ellos nuevos encargos. Si eso incluye a clientes nuevos es algo que conviene aclarar con la organización antes de la próxima venta. Quien no presenta la solicitud a tiempo, o ve cómo se la deniegan, no puede seguir actuando como asesor.
Las empresas que ya supervisa la FINMA deben comunicárselo a la propia FINMA en el mismo plazo. Y la FINMA llevará un registro público, consultable en línea, de los asesores afiliados.
Lo que esto cambia en su web.
Aquí entro yo, y no como abogado. Las obligaciones son jurídicas, pero se cumplen o se incumplen en lugares muy concretos: el formulario donde un comprador deja sus datos, el CRM donde se guardan y los mensajes automáticos que salen de él. Hay tres detalles que casi nadie revisa.
- El momento de pedir los datos. Si la obligación nace cuando las dos partes quieren firmar, pedir el pasaporte en el primer formulario es excesivo y espanta al comprador. Pedirlo tarde y sin aviso lo irrita en el peor momento. La web puede explicar desde el principio qué se pedirá y cuándo.
- El expediente. La documentación debe poder entenderla un auditor. Un expediente por operación, con fechas y documentos ordenados, se monta mejor al diseñar el sistema que a mano en noviembre.
- Lo que dicen las máquinas. La ley prohíbe informar al cliente de una comunicación a la MROS. Un aviso automático que diga «su expediente está en revisión de cumplimiento», o un asistente de IA que responde a «¿por qué se retrasa mi compra?», puede decir más de lo debido. Esos textos se escriben y se prueban antes, no después.
Y hay algo más, que es lo que más me interesa. Un propietario que duda entre dos agencias valora la discreción, pero también la seriedad. Una agencia que explica en su web, con naturalidad, cómo verifica a los compradores, y que figura en el registro de la FINMA cuando le corresponde, le está diciendo que su casa no acabará en manos de cualquiera. Lo que hoy parece una carga puede leerse como una garantía.
Siete semanas.
- Desde ya
Aplique la diligencia
Identificación, beneficiario efectivo, finalidad y documentación rigen desde el 1 de octubre para quien queda dentro.
- Esta semana
Describa lo que hace en una operación
Por escrito y paso a paso: quién fija el precio, quién redacta, quién habla con el banco y con el notario. Es la base de cualquier análisis.
- Antes de noviembre
Confírmelo con su abogado
Si su agencia es asesora en el sentido de la ley y si alguna excepción cubre su cartera real, no la teórica.
- Antes del 1 de diciembre
Solicite la afiliación
A un organismo de autorregulación reconocido por la FINMA. La lista está en la web de la FINMA.
- Antes de la próxima venta
Revise formularios, CRM y mensajes automáticos
Qué se pide, cuándo, dónde se guarda y qué no debe decir nunca un mensaje automático.
Antes de llamar a su abogado, haga un ejercicio. Describa en cinco líneas lo que hizo usted en su última operación, desde la primera visita hasta la firma, sin adjetivos y sin pensar en la ley.
Ahora léalo como lo leería un organismo de autorregulación. ¿Solo puso en contacto a dos personas o les ayudó a cerrar? Y una pregunta que casi nadie se hace: ¿qué dice su web que usted hace? Esa descripción también existe, y está publicada.
Si quiere que mire su web, sus formularios y sus automatizaciones con estos ojos, empiece por el Diagnóstico Estratégico. La lectura jurídica de su caso corresponde a su abogado.