Notas · Hoteles y restaurantes

Una multa castiga. No le devuelve nada.

Cuatro frentes abiertos contra Booking en España, Luxemburgo, Suiza y Ámsterdam, lo que cada uno significa de verdad para la cuenta de su hotel y lo que conviene hacer mientras los tribunales deciden.

Daniel Esteban Feo7 min de lectura

Imagine la escena: julio de 2024, el director financiero de un hotel de Sevilla lee que la CNMC ha multado a Booking con 413 millones de euros y piensa, por un momento, que algo de ese dinero acabará volviendo a los hoteles. No será así. Una multa de competencia castiga al infractor. No indemniza a nadie.

Lo que sí corresponde a un hotel perjudicado es otra cosa: el derecho a reclamar. Y ese derecho tiene plazos, exige pruebas y casi nadie lo menciona cuando sale el titular.

Lo que sancionó la CNMC.

El 30 de julio de 2024, la CNMC multó a Booking con 413,24 millones de euros por dos abusos de posición dominante desde al menos el 1 de enero de 2019, con una cuota en España de entre el 70 y el 90 % en la intermediación de reservas hoteleras en línea. Entre las condiciones que consideró no equitativas: impedir que el hotel fuera más barato en su propia web mientras Booking se reservaba el derecho a rebajar por su cuenta el precio del hotel en la plataforma; obligar a resolver los conflictos en inglés, con derecho neerlandés y ante los tribunales de Ámsterdam; y no informar lo suficiente sobre el impacto y la rentabilidad de los programas Preferente, Preferente Plus y Genius.

Booking recurrió ante la Audiencia Nacional, que en marzo de 2025 suspendió cautelarmente la multa mientras resuelve el recurso. Hasta donde he podido comprobar, todavía no hay sentencia, así que la resolución no es firme.

La multa no es para usted. La reclamación, sí.

La Ley de Defensa de la Competencia reconoce a cualquier persona o empresa perjudicada por una infracción de competencia el derecho a reclamar al infractor el pleno resarcimiento ante la jurisdicción civil: el daño sufrido, el beneficio que dejó de obtener y los intereses. La acción prescribe a los cinco años, pero el plazo se interrumpe mientras una autoridad de competencia investiga, y la interrupción termina un año después de que su resolución sea firme. Cuando lo sea, la infracción constatada por una autoridad española se considerará irrefutable en un pleito por daños.

Traducido a la gestión de un hotel: el reloj no corre igual para todos, y lo que el hotel puede probar dentro de unos años depende de lo que guarde hoy. Facturas de comisiones, capturas de precios rebajados que no autorizó, el coste de cada programa de visibilidad. Si reclamar le compensa, y cuánto, lo valora un abogado especialista en competencia. Lo que no puede hacer nadie por usted es reconstruir en 2029 los documentos de 2024.

El frente europeo.

El 19 de septiembre de 2024, el Tribunal de Justicia de la UE resolvió que las cláusulas de paridad, amplias o estrechas, no pueden considerarse en principio restricciones accesorias: no se ha demostrado que sean objetivamente necesarias ni proporcionadas. En diciembre de 2025, un tribunal de Berlín condenó a Booking a indemnizar a los hoteles alemanes que la habían demandado por esas cláusulas, en una sentencia que aún no es firme y que Booking discute.

La vía colectiva está en Ámsterdam. En enero de 2026, una fundación neerlandesa, la Stichting Hotel Claims Alliance, presentó allí una demanda por daños en nombre de 3.087 hoteles, con el respaldo de la asociación europea HOTREC y de más de treinta asociaciones nacionales. En agosto ya eran 10.783, la fundación preparaba una tercera y última ampliación hasta unos 18.000, y la prensa hotelera suiza fijaba el 11 de septiembre de 2026 como último día para que se inscribieran los hoteles suizos. Si su hotel no está dentro, pregunte a su asociación si queda algún camino. La reclamación individual por la ley española es otra vía, con sus propios plazos.

El mismo frente trae una novedad práctica. El 28 de septiembre de 2026, la Comisión Europea publicó los cambios que Booking ha introducido tras su diálogo con ella en aplicación de la Ley de Mercados Digitales. Los precios que un hotel ofrece fuera de la plataforma no cuentan para el orden de resultados por defecto, ni para entrar en Genius, Preferente o Preferente Plus, y desde ahora tampoco para el programa Booking Sponsored Benefit. Booking ha retirado además de su extranet las etiquetas de precio «competitivo» y «no competitivo». El miedo a que un precio mejor en su propia web le cueste visibilidad tiene ya una respuesta por escrito.

El frente suizo.

En mayo de 2025, el Supervisor de Precios suizo, conocido como Monsieur Prix, ordenó a Booking reducir en casi una cuarta parte sus comisiones a los hoteles suizos, hasta un máximo medio del 10,3 % del precio de la noche, durante tres años. Booking recurrió ante el Tribunal Administrativo Federal. Según la propia autoridad, el recurso seguía pendiente en octubre de 2025, y no he encontrado sentencia posterior. En la misma decisión se lee algo que pocos citan: que suprimir las cláusulas de paridad probablemente no refuerce la competencia de forma sustancial, y que la autoridad alemana de la competencia no observó pérdidas para Booking en Alemania tras renunciar a la paridad estrecha: al contrario, reforzó su posición.

Y un detalle para quien tenga hotel en Suiza: según la propia Comisión, los cambios de septiembre de 2026 se aplican a los alojamientos del Espacio Económico Europeo, del que Suiza no forma parte. Allí, la prohibición de la paridad viene de su ley contra la competencia desleal desde diciembre de 2022, y lo que Booking haga con el ranking de un hotel suizo hay que preguntarlo, no suponerlo.

La cláusula desapareció. La comisión, no.

Mi posición.

No montaría una estrategia sobre una sentencia. Estos procedimientos duran años, y el de la CNMC ni siquiera es firme. Pero tampoco dejaría escapar un derecho por no guardar papeles. Lo sensato es hacer las dos cosas a la vez: documentar como si fuera a reclamar y vender como si nunca fuera a cobrar. Un tribunal quizá le devuelva una comisión. Solo su propio canal puede ahorrársela la próxima vez.

Lo que yo revisaría.

  • Una carpeta de pruebas. Facturas de comisiones desde 2019, contratos y condiciones aceptadas, comunicaciones con la plataforma.
  • Las rebajas que no decidió. Cada vez que su precio apareció más bajo en la plataforma sin que usted lo fijara, con fecha y captura.
  • El rendimiento de Genius y Preferente. La comisión extra pagada frente a las reservas que, con sus propias cifras, les atribuye.
  • Lo que ahora enseña su extranet. Los nuevos datos de rendimiento de Booking Sponsored Benefit y las explicaciones sobre la puntuación que decide su permanencia en los programas.
  • Su asociación. Qué acciones colectivas existen, quién está dentro y qué plazos tienen.

Por dónde empezar.

  1. Esta semana

    Abrir la carpeta

    Descargar facturas y extractos de comisiones de los últimos años antes de que dejen de estar a mano.

  2. Este mes

    Medir los programas

    Calcular cuánto cuesta cada reserva atribuida a Genius o Preferente, comisión extra incluida.

  3. Este trimestre

    Hablar con un especialista

    Un abogado de competencia o su asociación hotelera, con los números en la mano.

  4. Cada temporada

    Revisar el peso de cada canal

    Si la dependencia baja, cualquier sentencia futura será un extra, no un rescate.

Una multa a otro no paga sus facturas. Pero abre una pregunta que pocos hoteles se hacen en voz alta: ¿cuánto le costaron los años en los que no podía ofrecer en su propia web un precio mejor que en la plataforma?

Quizá nunca lo sepa con exactitud. Pero si guarda las facturas de comisión de esos años, ya tiene algo que muchos hoteles todavía no han abierto. ¿Sabe dónde está esa carpeta?

Si quiere que revise su web y sus canales directos con estos números delante, empiece por el Diagnóstico Estratégico. Si su hotel puede reclamar, y cuánto, lo decide un abogado especialista en competencia, no un diseñador.