Notas · Hoteles y restaurantes
Desde abril de 2026, un cinco estrellas fuera de Barcelona cobra 4,50 euros de impuesto turístico por persona y noche. En abril de 2027 serán 6, y quien reserva hoy puede no saberlo.
Lo que cambió con la ley catalana de 2026, el recargo municipal que llegó en octubre, la regla de la reserva anticipada y por qué la tasa debería verse antes de pagar, no al salir.
Imagine la escena: una familia de Zúrich reserva en marzo de 2027 siete noches de julio en un cinco estrellas de la Costa Brava. Dos adultos y dos hijos de 15 y 17 años. La web dice «tasa turística no incluida» y nada más. El último día, en recepción, aparece una línea que nadie les explicó. No es una cantidad que cambie sus vacaciones. Pero es lo último que recuerdan del hotel.
En un hotel de lujo, el impuesto turístico es una cifra pequeña al lado de la factura. Por eso se suele tratar como un detalle. Y por eso, cuando aparece por sorpresa, pesa más de lo que vale.
Lo que cambió en 2026.
La Ley catalana 2/2026, de 6 de marzo, en vigor desde el 1 de abril de 2026, subió el impuesto sobre las estancias en establecimientos turísticos. Para un hotel de cinco estrellas fuera de Barcelona ciudad, la tarifa es de 4,50 euros hasta el 31 de marzo de 2027 y de 6 euros desde el 1 de abril de 2027. Un cuatro estrellas pasa de 1,80 a 2,40 euros, y una vivienda de uso turístico, de 1,75 a 2,50. En Barcelona ciudad, el cinco estrellas paga 7 euros, y el Ayuntamiento puede sumar un recargo de hasta 8 euros por ordenanza.
La misma ley permite a los demás municipios aprobar un recargo propio de hasta 4 euros, que no puede superar la tarifa y que solo se aplica a las estancias desde el 1 de octubre de 2026. Según la ley de 2017 que regula el impuesto, se paga por persona y noche, con un máximo de siete noches por persona, y están exentos los menores de 17 años.
Un ejemplo, solo para ilustrar: en la escena anterior pagan tres personas, porque la hija de 15 años está exenta. Tres personas por siete noches por 6 euros son 126 euros, más el recargo municipal si su ayuntamiento lo ha aprobado.
La regla que casi nadie explica.
La ley añade una frase que importa mucho a un hotel con reservas anticipadas: si el alojamiento se reserva con antelación, se aplica la tarifa vigente en el momento de reservar, siempre que en ese momento se paguen la reserva y el impuesto, con los recargos que correspondan. Dicho de otro modo, una reserva de julio de 2027 pagada por completo antes del 1 de abril, impuesto incluido, se queda con la tarifa de 4,50. Una reserva sin pagar, no.
Lo que no sé.
No sé qué ayuntamientos han aprobado ya un recargo ni de qué importe: depende de cada ordenanza, y la del suyo la conoce su ayuntamiento o su asesoría. Tampoco sé cómo lo muestran hoy las agencias en línea con las que trabaja cada hotel. No soy asesor fiscal, y esta nota no sustituye esa consulta.
El punto ciego: el precio no termina en la web.
Muchas webs de hotel enseñan el precio de la habitación y dejan el impuesto para una nota al pie o para la recepción. Con una tarifa que cambia el 1 de abril de 2027, un recargo municipal que puede aparecer en cualquier momento y una regla que depende de cuándo se paga, esa nota al pie puede quedarse corta o, peor, equivocada. Y el cliente internacional, que en su país está acostumbrado a precios cerrados o a impuestos distintos, no sabe qué esperar.
No es el importe lo que molesta. Es enterarse al salir.
Mi posición.
Creo que un hotel de lujo debería enseñar el precio final desde el primer momento: la habitación, el impuesto por persona y noche, el recargo si existe y el total, en el idioma del cliente. Y si vende tarifas pagadas por adelantado para 2027, debería explicar con claridad qué tarifa del impuesto se aplica en cada caso. Es poco trabajo y evita una conversación incómoda en recepción. En un cinco estrellas, nadie se va por 6 euros. Se va con la sensación de que no le contaron todo.
Lo que yo revisaría.
- Cómo se muestra el precio. Si el total con el impuesto aparece antes de pagar o solo en la factura.
- El cambio de abril de 2027. Si las reservas para después de esa fecha muestran ya la tarifa de 6 euros.
- El recargo de su municipio. Si su ayuntamiento lo ha aprobado y si la web lo refleja.
- Las tarifas prepagadas. Si el motor de reservas cobra el impuesto al reservar cuando corresponde, y si la web lo explica.
- Los canales. Si las agencias en línea muestran lo mismo que su web, en todos los idiomas.
Por dónde empezar.
- Esta semana
Reservar como un cliente
Hacer una reserva de prueba para julio de 2027 y anotar en qué pantalla aparece el impuesto.
- Este mes
Preguntar al ayuntamiento
Si hay recargo municipal desde el 1 de octubre de 2026, de cuánto y desde cuándo.
- Antes de abril de 2027
Actualizar el motor y los textos
Tarifas del impuesto por fechas, regla de reserva anticipada y precio final visible, en cada idioma.
- Cada temporada
Revisar los canales
Comprobar que web, agencias en línea y confirmaciones por correo dicen lo mismo.
Haga hoy en su web una reserva de prueba de cinco noches para dos personas en abril de 2027 y llegue hasta la última pantalla antes de pagar. ¿Ve cuánto pagará de impuesto turístico, y con qué tarifa?
Si no lo ve, ese huésped lo descubrirá al salir, y eso será lo último que recuerde de su hotel. ¿Es ese el último recuerdo que quiere dejarle?
Si quiere que revise cómo enseña su web el precio final, en cada idioma, empiece por el Diagnóstico Estratégico. Cómo cobrar y declarar el impuesto lo decide su asesoría fiscal, no un diseñador.